Mostrando las entradas con la etiqueta Niños Bipolares. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Niños Bipolares. Mostrar todas las entradas

¿Qué papel juega la genética o historia familiar en el trastorno bipolar?

La enfermedad tiende a ser altamente genética, pero hay factores ambientales que influyen claramente en el desarrollo de la enfermedad en un niño en particular. La enfermedad bipolar puede "saltarse" generaciones y tomar diferentes formas en diferentes individuos.

El pequeño grupo de estudios que se han realizado discrepan en el riesgo estimado para un individuo:

Para la población general, un estimación conservadora del riesgo de un individuo de tener una enfermedad bipolar clara es del 1 . Las enfermedades en el espectro bipolar (más leves) podrían afectar a un 4-6 .

Cuando uno de los padres tiene enfermedad bipolar, el riesgo para cada niño es del 15-30 .

Cuando ambos padres tienen una enfermedad bipolar, el riesgo aumenta a un 50-75 .

El riesgo en hermanos y gemelos es del 15-25 .

El riesgo en gemelos idénticos es aproximadamente del 70 .
En cada generación desde la 2ª Guerra Mundial, hay una mayor incidencia y una edad de comienzo más temprana de la enfermedad bipolar y la depresión. Por regla general, los niños con enfermedad bipolar experimentan su primer episodio de la enfermedad diez años antes en comparación con la generación de sus padres. La razón de ésto es desconocida.

Los árboles genealógicos de muchos niños que desarrollan tempranamente una enfermedad bipolar incluyen individuos que sufrieron abuso de sustancias y/o trastornos del humor (a menudo sin diagnosticar). También entre sus familiares se encuentran individuos expertos, creativos y extremadamente afortunados en negocios, política y en las artes.

No se sabe porque hay pocos estudios sobre esta enfermedad. Sin embargo, la enfermedad bipolar afecta a alrededor de un 1-2 de adultos en el mundo. Cuanto más aprendemos acerca de ésta enfermedad, más descubrimos que también aparece en niños.

Se sospecha que un número significativo de niños diagnosticados de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en EE.UU sufren una enfermedad bipolar incipiente junto al TDAH o en lugar de éste.

De acuerdo con la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, hasta un tercio de los 3,4 millones de niños y adolescentes con depresión en los Estados Unidos podrían, de hecho, estar experimentando una enfermedad bipolar incipiente.

Incluso cuando el comportamiento de un niño es claramente anormal, el diagnóstico correcto sigue siendo un reto. La enfermedad bipolar a menudo se acompaña de síntomas de otras enfermedades psiquiátricas. En algunos niños, el tratamiento adecuado de la enfermedad bipolar mejora los síntomas problemáticos que se creían debidos a otro diagnóstico. En otros niños, la enfermedad bipolar podría explicar sólo una parte de un caso más complejo que incluirían factores neurológicos, de desarrollo, etc.
Los diagnósticos que enmascaran o a veces tienen lugar al mismo tiempo que el trastorno bipolar incluyen:

Depresión

Trastorno de la conducta (TC)

Trastorno oposicional-desafiante (TOD)

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Trastorno de pánico

Trastorno de ansiedad generalizada

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Síndrome de Tourette

Trastorno explosivo intermitente

Trastorno reactivo del vínculo

En adolescentes, la enfermedad bipolar a menudo se maldiagnostica como:

Trastorno de personalidad límite

Trastorno por estrés postraumático

Esquizofrenia

¿Tiene mi hijo realmente una enfermedad bipolar?

Esta pregunta, por desgracia, se la suelen hacer los padres con más frecuencia de la que deberían. Existen varias razones para ello. La primera es debido a que, si bien lafrecuencia en el adulto es de aproximadamente el 1-2 %, se trata de un trastorno relativamente infrecuente en la infancia y adolescencia y, la mayoría de las veces, tardíamente diagnosticado. De hecho, cada día aumenta la frecuencia en niños y adolescentes, pensándose que la única razón es la mayor capacidad de los profesionales para su diagnóstico.
Existen algunas afirmaciones de las Sociedades Científicas Internacionales que nos ponen sobre aviso: Se piensa que bastantes niños con diagnóstico de Trastorno por Déficit Atencional con Hiperactividad, Trastornos de Conducta y otros cuadros disruptivos son presentaciones, más o menos insidiosas, de un futuro trastorno bipolar. Igualmente, según la Academia Americana de Psiquiatría del Niño y del Adolescente, aproximadamente un tercio de los niños y adolescentes que han sido diagnosticados de depresión podrían padecer los síntomas incipientes de un futuro trastorno bipolar.
Estos datos nos indican lo importante que es para el clínico la experiencia y el conocimiento de esta enfermedad para llegar a un diagnóstico que comporta tratamientos específicos y más resolutivos.