14 junio 2009

¿Las emociones positivas predicen el cambio sintomático en el trastorno bipolar?

Objetivos: El trastorno bipolar se asocia con una alteración emocional positiva, aunque están menos claro qué emociones positivas específicas están afectadas.

Métodos: El presente estudio examinó las diferencias entre las emociones positivas distintas en los pacientes con trastorno bipolar (TB) recuperados (n=55) y controles no clínicos (CNC) (n=32) y si predecían prospectivamente la severidad sintomática en pacientes con TB. En la línea base los participantes completaron medidas de auto-informe de rasgos severos distintos de emociones positivas. Se obtuvieron las evaluaciones estructuradas de diagnóstico y los síntomas del estado de ánimo actual para los participantes con TB. En un seguimiento de seis meses, se reevaluaron los síntomas de un subconjunto participantes con TB (n=39).

Resultados: Los participantes con TB mostraron menor disfrute, compasión, amor, temor y alegría en comparación con los participantes CNC. Los participantes con TB y CNC no difieren en el orgullo o diversión. Para los participantes con TB, después de controlar la severidad de los síntomas en la línea base, la alegría y diversión predijeron una severidad de manía creciente, y la compasión predijo una severidad de manía decreciente durante el seguimiento de seis meses. Además, la diversión predijo un incremento de la severidad de depresión y el orgullo predijo un decremento de la severidad de la depresión. El temor, amor y alegría no predijo la severidad del síntoma.

Conclusiones: Estos resultados son consistentes con una literatura creciente que destaca la importancia de la emoción positiva en el curso del trastorno bipolar.

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Incremento de los rasgos de impulsividad y curso de la enfermedad en el trastorno bipolar.

Antecedentes: La impulsividad como un rasgo característico está incrementada en el trastorno bipolar y puede ser un factor principal de la enfermedad. Hemos investigado las relaciones entre los rasgos de impulsividad, medido por la Escala de Impulsividad de Barratt (BIS-11), y las características demográficas y el curso de la enfermedad del trastorno bipolar.

Métodos: Estudiamos a 114 sujetos con trastorno bipolar y 71 sujetos sanos de comparación. Los diagnósticos se basaron en la Entrevista Clínica Estructurada para el DSM-IV. Además de la impulsividad, examinamos la edad, educación, género, síntomas psiquiátricos y características relacionadas con el curso de la enfermedad. Utilizamos un análisis de modelo mixto lineal general para evaluar la manera en la que las variables contribuyen a los resultados de BIS-11.

Resultados: Todas las puntuaciones de la subescala de BIS-11 fueron mayores en el trastorno bipolar que en los sujetos de comparación. Hubo efectos independientes menos consistentes en la educación y edad. Las puntuaciones elevadas en BIS-11 se asociaron con un inicio temprano, episodios más frecuentes de enfermedad y una historia de intentos de suicidio. Estas relaciones persistieron cuando se consideraron la edad, género y educación.

Discusión: Estos resultados muestran que, después de considerar factores de confusión comunes, los rasgos de impulsividad fueron substancialmente mayores en sujetos con trastorno bipolar que en sujetos no bipolares de comparación, sin importar los síntomas. Dentro del grupo de sujetos con trastorno bipolar, una alta impulsividad de rasgo se asoció con un curso más severo de la enfermedad.

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29 enero 2009

Frases

"A veces dudo si una vida tranquila y apacible me hubiese convenido y, sin embargo, a veces la anhelo."

Lord Byron

Extracto de "Una Mente Inquieta"

“En este momento de mi existencia, no soy capaz de imaginarme viviendo una vida normal sin tomar el litio y sin los beneficios de la psicoterapia. El primero impide mis seductores pero desastrosos estados maníacos, disminuye mis depresiones [...] Me frena, me vuelve más amable [...] me mantiene viva y no hospitalizada y hace posible la psicoterapia. Pero, de manera inefable, la psicoterapia cura. [...] Por otro lado, ninguna psicoterapia es capaz por sí sola de prevenir mis manías y mis depresiones. Necesito las dos cosas. Juntas forman una extraña pareja. A la primera le debo la vida; mis peculiaridades y mi resistencia, a esa única, singular y profunda relación llamada psicoterapia”.


Extracto de "Una mente inquieta" - Kay R. Jamison

Recomendación de Libros

Para los que les gustaría saber más del tema y conocer más sobre la enfermedad, de diferentes puntos de vista, les recomiendo los siguientes libros:

  • "Enfermedad Bipolar" de Pedro Retamal: En este libro se presentan los aspectos básicos que permitirán una mejor comprensión de las enfermedades del ánimo, en especial de la Enfermedad Bipolar. Constituye, sin duda, un complemento a los folletos, cartillas, e instructivos que se emplean para una mejor información sobre diagnóstico y aspectos prácticos del tratamiento de estas enfermedades.
  • "Una Mente Inquieta" de Kay R. Jamison: No es la primera vez que la doctora Kay Redfield Jamison, psicóloga y profesora de psiquiatría en la Johns Hopkins University en Estados Unidos, aborda, como especialista en la materia, el tema de la enfermedad maniaco-depresiva. Pero sí es la primera vez que se propone ella misma como «caso», contando su propia y estremecedora experiencia de enferma maniaco-depresiva, experiencia que la puso en condiciones de vivir en su propia carne los infiernos de ese mal, tan universal y, al mismo tiempo, tan mal conocido por el público.
  • "Manual de Psicoeducación para el Trastorno Bipolar" de Francesc Colom y Eduard Vieta: El presente libro es un manual para enseñar a sus pacientes a manejar mejor su enfermedad, a convivir con ella, a tomar mejor la medicación, a entender por qué deben tomarla. Pero sobre todo, es un manual para administrar una técnica que ayudará a sus pacientes bipolares a sufrir menos recaídas.
  • Touched with Fire: Manic-Depressive Illness and The Artistic Temperament" de Kay R. Jamison: Este libro examina la relación entre el Desorden Bipolar y la creatividad artística. Contiene una serie de historias de casos de personas fallecidas que se describen, los cuales probablemente han padecido el trastorno bipolar.

23 enero 2009

Esquizofrenia y trastorno bipolar comparte origen genético

La esquizofrenia y el trastorno bipolar tienen una etiología genética común, es decir, comparten causalidad genética, según un artículo publicado por la revista médica británica The Lancet. Un equipo de científicos del Instituto Karolinska de Estocolmo ha llegado a esta conclusión tras analizar durante treinta años a nueve millones de personas pertenecientes a dos millones de familias.

De los nueve millones, 35.985 personas padecía esquizofrenia y 40.487 trastorno bipolar. Los investigadores midieron el riesgo de los familiares de primer grado de los afectados -padres, hijos, hermanos y hermanastros- de padecer esquizofrenia, trastorno bipolar o ambas enfermedades.

El responsable de la investigación, Paul Lichtenstein, explicó que los parientes de los pacientes con esquizofrenia tenían mayor riesgo de sufrir trastorno bipolar que la población general. Asimismo, los familiares de los afectados por trastorno bipolar presentaron mayor riesgo de padecer esquizofrenia que la población general. Este descubrimiento arroja luz al debate médico creado en torno al interrogante de si ambas enfermedades son el resultado de procesos compartidos.

Se observa un incremento de los índices de hiperintensidad de la materia blanca en el trastorno bipolar de inicio tardío

Los estudios con resonancia magnética han expresado un incremento en la frecuencia de las hiperintensidades de la materia blanca en relación con la depresión de inicio tardío, y esto ha apoyado la teoría de que los mecanismos relacionados al sistema vascular podrían estar implicados en la patofisiología de los trastornos de estado del ánimo.

Los recientes estudios clínicos también han sugerido un nexo entre el trastorno bipolar de inicio tardío y los factores de riesgo cerebrovasculares, pero esto ha sido poco investigado con técnicas de neuroimagen.

Para comprobar si puede existir una asociación específica entre la hiperintensidad de la materia blanca y el trastorno bipolar de inicio tardío, un estudio publicado en la revista Bipolar Disorders, compara los índices de la hiperintensidad de la materia blanca en sujetos con trastorno bipolar de inicio tardío (inicio de la enfermedad >=60 años), en sujetos bipolares de inicio prematuro (inicio de la enfermedad < 60 años), y en voluntarios mayores sanos.

Jaqueline Hatsuko Tamashiro, coordinadora del estudio y su equipo observaron una mayor prevalencia de la hiperintensidad de la materia blanca en los pacientes bipolares de inicio tardío en relación a los dos otros grupos en la región parietal profunda (p=0.018) y los ganglios básales (p<0.045).

Los resultados obtenidos proporcionan un apoyo empírico al nexo propuesto entre los factores de riesgo vasculares y el trastorno bipolar de inicio tardío. Si se extienden en el futuros estudios con muestras más grandes, estos resultados podrían ayudar a clarificar las distinciones patofisiológicas entre el trastorno bipolar que emerge en etapas tempranas y tardías de la vida.

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28 octubre 2008

Causas del Trastorno Bipolar

En principio, y debido a la consideración del transtorno bipolar como una enfermedad de etiología biológica (no psicológica), todo hace pensar en la herencia genética. Sobretodo considerando que los estudios realizados apuntan a que más de las dos terceras partes de enfermos bipolares tienen un familiar cercano afectado por esta enfermedad. Pero cabe considerar también que la carga genética necesitará un estímulo exterior para activar la patologia. Es posible decir que el aspecto genético necesita un campo (factor externo) que actúe como detonante. Al parecer, habremos de buscar el origen del transtorno, en lo concerniente al aspecto anatómico, en el sistema límbico.

El transtorno bipolar consiste en un mal funcionamiento de los procesos bioquímicos reguladores del estado de ánimo. Dichos procesos tienen lugar en la zona cerebral denominada sistema límbico. Esta parte del cerebro regula la actividad sensomotora y se relaciona con los impulsos ancestrales (la sed, la memoria, el apetito o el aprendizaje). Las células que conforman la zona límbica interpretan los estímulos sensoriales y las emociones primarias. Puesto que se sabe que el sistema límbico se fundamenta en dos principios que son su propia constitución (determinada por factores genéticos) y las influencias externas (variables ambientales), se concluye que un sistema límbico vulnerable por razones genéticas es propenso a desarrollar la enfermedad a partir de un campo (condiciones ambientales) que realice la función detonante.


En cuanto a la genética, no podemos hablar de un sólo gen como el responsable de la enfermedad. Identificar el grupo de genes que intervienen es una tarea difícil en la que aún están trabajando los especialistas.


El aspecto bioquímico es muy importante. Los neurotransmisores son unas sustancias que facilitan la conexión entre las neuronas: hacen posible el paso de los impulsos eléctricos entre ellas. Dos de estos neurotransmisores que son la noradrenalina y la serotonina se encuentran en concentraciones muy bajas en pacientes con depresión. En la fase maníaca, en cambio, el exceso de noradrenalina y dopamina es evidente.


Angeles López, en su libro sobre transtorno bipolar, apunta también a una serie de causas que todavía no se han confirmado pero con las cuales se ha especulado:

  • La estación de nacimiento (un gran número de afectados por el transtorno bipolar nacieron en primavera o invierno).
  • Mutaciones: la alteración genética de una persona podría dar lugar a la patología sin tener antecedentes familiares.
  • El cromosoma X: La predisposición a heredar la patología es mayor por vía materna que por la vía paterna.
Se ha dicho que la importancia de la genética es indudable. Así, pues, los antecedentes familiares tienen un papel en mayor o menor medida. Si uno de los progenitores padece el transtorno bipolar, existe un 27 por ciento de posibilidades de que un hijo desarrolle la enfermedad. Si son ambos progenitores los afectados, las posibilidades aumentan hasta el 50-70 por ciento. Entre hermanos, el porcentaje de riesgo es de un 19 por ciento y de un 70 si son gemelos idénticos.

Cabe insistir en que la herencia proporciona una propensión a adquirir la enfermedad...el transtorno en sí mismo no se adquiere. Pero dicha propensión desencadena la enfermedad a menudo por causas externas, ambientales. Se ha observado que existen diferentes elementos externos a la persona que actúan como detonante y precipitan la aparición de la enfermedad. Los factores estacionales, por ejemplo, podrían ser uno de estos elementos. Se ha visto que las posibilidades de recaída en personas bipolares se da más frecuentemente en unas épocas del año que en otras. A menudo se experimentan depresiones en los cambios estacionales de primavera a verano y de otoño a invierno.


Como factor ambiental podría considerarse también cualquier problema biológico consecuencia de alguna lesión orgánica.


También las causas psicológicas pueden constituir el detonante que inicia el proceso patológico. Una emoción muy fuerte, sin que tenga que ser forzosamente una experiencia negativa, podría ser una causa. Y el estímulo que provoca dicha emoción puede ser cualquiera, desde el nacimiento de un hijo, la muerte de un familiar a una ruptura sentimental.


Es posible hablar también de causas sociales. La pobreza, por ejemplo, parece predisponer a la depresión. En cambio, personas de nivel sociocultural alto tienen predisposición a las fases maníacas.


Los elementos que pueden favorecer la recaída en personas bipolares son (resumiendo):

  • Abandono de la medicación.
  • Pasar varias noches sin dormir o durmiendo muy poco.
  • Consumo de alcohol o drogas.
  • Cambio estacional.
  • Cambio de medicación.
  • Dieta estricta.
Tendremos que consultar con el psiquiatra en los casos en que la persona afectada por el transtorno bipolar experimente:
  • Sentimientos de suicidio.
  • Emociones violentas o irascibles hacia personas o situaciones que antes no las provocaban.
  • Cambios estresantes: muerte de un familiar, nacimiento de un hijo, despido laboral...
  • Aparición de nuevos efectos secundarios en el tratamiento de siempre.
  • En casos de intervención quirúrgica ya que se requiere anestesia.

26 octubre 2008

Enfermedades de Nuestro Tiempo

por Joaquín Rocha
Psicólogo especialista en Educación para la Comunicación

El trastorno afectivo bipolar se ha convertido, hoy, en la “vedette” de las enfermedades más diagnosticadas de nuestro tiempo. El término es usado, con facilidad, en los medios de comunicación, por “personajes” que deberían informarse más, antes de opinar o interpretar alguna conducta bipolar.

Este trastorno, también llamado depresión maniaca o trastorno maniaco depresivo, consiste en que quienes lo padecen pasan de la manía a la depresión, desencadenando severos cambios de ánimo y humor. Se lo denomina así, porque la persona varía entre dos polos: la manía y la depresión. Esta alternancia puede persistir horas, días, incluso meses.

Es común que los individuos experimenten alteraciones en su humor: Altibajos que se pueden considerar normales. y es corriente sentirse, a veces, animado y alegre, y, otras veces, más triste y taciturno. Frente a ciertos estímulos, se actúa de diferente manera, de acuerdo con la historia de cada uno. Se enmarcan dentro de límites predecibles y situaciones más o menos conocidas, lo cual les permite ejercer cierto control sobre ellas. Siempre guardan una curva de mudanza, pero, cuando estos cambios se producen bruscamente y sin causa aparente, se puede estar ante un trastorno bipolar con sintomatología bien identificada.

Generalmente, se inician, entre los 20 y 30 años, con un episodio depresivo. Aunque algunos autores consideran que tanto niños como adolescentes pueden desarrollar este trastorno, siendo más susceptibles aquéllos cuyos padres ya portan esta enfermedad.

Pueden originarse varios episodios depresivos antes que aparezca el episodio maníaco. Según estudios, resulta más común en mujeres que en hombres. Se debe tener en cuenta que cada persona muestra una manifestación particular de esta patología.

Normalmente, los episodios maníacos, sin tratamiento, duran unos pocos meses, y la depresión, unos seis meses. En muchos casos, es estacional: la depresión suele ser reincidente en otoño e invierno, y la manía, en primavera o verano. Algunas personas presentan períodos de manía de baja intensidad (hipomanías), mientras que otros la sufren con extrema violencia. Algunos pueden sumergirse en estados de ánimo depresivos durante lapsos cortos, en cambio, otros sucumben a largos períodos de abatimiento.

Aunque no se sabe, exactamente, cuál es el mecanismo que ocasiona este trastorno, sí se indica que las causas son múltiples: genéticas, psicológicas, ambientales, emocionales.

Existe una corriente de investigadores que afirman que esta enfermedad es hereditaria, ya que el trastorno se debe a un desequilibrio químico en el organismo. Otros sostienen que no se trata únicamente de un desorden de tipo neurológico, sino que también hay componentes psicológicos en todos los trastornos bipolares.

“Durante los episodios de depresión, se manifiesta tristeza, apatía, angustia, desconsuelo, inactividad, ausencia de energía, ningún interés en actividades placenteras, falta de deseo sexual, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, pobre valoración de sí mismo, y son muy frecuentes las ideas suicidas.

La fase maniaca puede durar días e incluso meses, los síntomas son: júbilo, excesiva actividad, energía, irritabilidad, falta de autocontrol, elevada autoestima, nociones de grandeza, habla acelerada, emprender mil asuntos al mismo tiempo, comenzar todo tipo de aficiones y abandonarlas al poco tiempo, hacer compras exageradas, gastar mucho dinero, aumento del deseo sexual, falta de concentración, necesitar dormir poco, negar que se tenga algún problema, etc.” (fuente: Dra. Trinidad Aparicio Pérez, psicóloga clínica, psicóloga escolar, Universidad de Granada).

La enfermedad se puede controlar mediante la combinación de tratamientos psiquiátrico y psicológico. Los que padecen esta patología deben entender que no renuncian a disfrutar de una vida plena y feliz.

La mayoría de las personas portadoras de este desorden gozan de una inteligencia práctica, además de ser sumamente creativas. Personajes como Robin Williams, Jim Carrey, Hermann Hesse, Mark Twain, Charles Dickens, Edgar Allan Poe, Tim Burton, Paul Gauguin, Winston Churchil, Walt Whitman, Mozart, Vincent van Gogh y Francis Ford Coppola, entre otros, han sido diagnosticados con este trastorno.

Fuente:
http://www.san-pablo.com.ar

Tratamiento del trastorno afectivo bipolar en el embarazo

FUENTE: REV CHILENA DE NEURO-PSIQUIATRIA. 2008 MAR;46(1):43-54.

Resumen

Una serie de factores deben ser evaluados a fin de determinar la seguridad de la medicación que se está considerando para su uso durante el embarazo.

Todos los medicamentos psicotrópicos difunden fácilmente a través de la placenta. Ninguna medicación psicotrópica ha sido aprobada por la Food and Drug Administration (FDA) para su uso durante el embarazo, y las mujeres embarazadas han sido tradicionalmente excluidas de la investigación farmacológica.


Numerosos estudios han demostrado una alta tasa de recaídas en pacientes psiquiátricos cuyos medicamentos fueron descontinuados. Al decidir si se debe o no tratar a una paciente psiquiátrica durante el embarazo, el principio rector es sopesar los riesgos de la exposición del feto a una medicación psicotrópica contra los riesgos para la madre y el feto de no tratar una enfermedad psiquiátrica.


Los pacientes con trastorno bipolar se encuentran en gran riesgo de recaída si no se tratan, en particular después de la interrupción abrupta de litio.


Si no se trata la enfermedad bipolar, con la recurrencia de la manía puede darse lugar a la progresión del trastorno. Otro riesgo es la cronicidad de la enfermedad y la resistencia al tratamiento.


Aquí el texto completo

Encuesta AstraZéneca

Una encuesta global de AstraZéneca sobre pacientes con trastorno bipolar revela la necesidad de divulgar el conocimiento de esta enfermedad

  • La encuesta ha contado con la participación de 687 pacientes con trastorno bipolar de siete países, incluido España. Los resultados revelan que la enfermedad afecta, al menos, a un 2% de la población.
  • Un 35 % de los encuestados manifestaron haber sufrido discriminación por motivo de su enfermedad.
  • La encuesta de AstraZéneca ha sido realizada por la Federación Mundial de la Salud Mental, con el fin de mejorar el conocimiento del trastorno bipolar, ayudar a obtener un tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Madrid, 10 octubre 2005

El trastorno bipolar, también conocido como enfermedad maníaco-depresiva, es una alteración biológica grave que afecta aproximadamente al 2% de la población, aunque en la medida en que los pacientes son diagnosticados con más precisión, esa cifra aumenta. Se trata de una enfermedad crónica y aproximadamente el 90 % de las personas que la padecen tienen múltiples recaídas a lo largo de su vida.

“Esta enfermedad del estado de ánimo, en la que las personas presentan estados de depresión, y fases de euforia desmedida, llamadas manías, es una de las principales causas de baja laboral en nuestro país, y muchas veces requiere la hospitalización de los pacientes”, afirma el doctor Antonio Benabarre, Psiquiatra del Hospital Clínico de Barcelona. “El desconocimiento del trastorno bipolar -añade el especialista- es el que a veces confunde la enfermedad con trastornos depresivos, de la personalidad o psicóticos. Una mayor información podría ayudar al diagnóstico precoz y a facilitar un tratamiento más efectivo”.

Los resultados de la encuesta AstraZéneca sobre 687 pacientes de siete países, revelan que casi la mitad de ellos (un 47%) cree que su enfermedad ha tenido un impacto muy negativo en su calidad de vida, mientras que un 35% ha manifestado haber sufrido discriminación por motivo de su enfermedad, en su vida cotidiana. Precisamente este rechazo ha llevado a reconocer al 26% de los encuestados, que nunca comentaron a nadie que tenían trastorno bipolar por el miedo al estigma social.

El trastorno bipolar es una enfermedad poco conocida y por tanto, poco comprendida según manifestaba el 71 % de los pacientes entrevistados. Pero en lo que una gran mayoría de los 687 pacientes de la encuesta coincidió, -el 79 %-, es en que el éxito del tratamiento debería producir cambios significativos en la calidad de vida en términos de mayor funcionalidad, capacidad de conservar el trabajo, tener relaciones sociales, vivir de forma independiente y lograr objetivos.

Según declara el doctor Benabarre, “el objetivo del tratamiento es lograr la estabilidad anímica utilizando, en la mayoría de los casos, los fármacos más apropiados para cada paciente y para cada forma clínica de trastorno, de modo que pueda hacer una vida totalmente normal.”

Conclusiones de la encuesta AstraZéneca

Los principales hallazgos de esta encuesta internacional realizada en pacientes con trastorno bipolar, en la que ha participado España, revelan que:
  • Casi la mitad (48%) de los encuestados creen que el trastorno bipolar tiene un impacto muy negativo en sus vidas. Más gente en Australia (65%) que en el Reino Unido (37%) y que en Estados Unidos (45%) sintió este impacto negativo. (Estados Unidos 45%; Canadá 47%; Reino Unido 37%; Alemania 56%; España 53%; Italia 47%; Australia 65%; Grecia 37%).

  • Muchos de los que contestaron creen que las vidas de sus familiares y amigos también están afectadas negativamente debido su patología (Estados Unidos 29%; Canadá 39%; Reino Unido 23%; Alemania 49%; España 38%; Italia 31%; Australia 31%; Grecia 23%).

  • La mayoría (80%) de todos los que contestaron dicen que el éxito del tratamiento llevaría a una mejora significativa de su calidad de vida (funcionalidad mejorada del estilo de vida: logrando objetivos, manteniendo el trabajo, teniendo relaciones, viviendo de forma independiente) (Estados Unidos 77%; Canadá 87%; Reino Unido 79%; Alemania 81%; España 73%; Italia 78%; Australia 85%; Grecia n/d).

  • Los factores más importantes que influyen en la satisfacción con el tratamiento son la eficacia (88%) y la manejabilidad de los efectos secundarios (77%).

  • La mayoría de los encuestados (57%) experimentan reacciones adversas con su tratamiento actual (Estados Unidos 54%; Canadá 73%; Reino Unido 62%; Alemania 55%; España 58%; Italia 39%; Australia 62%; Grecia n/d).

  • El 72% de los entrevistados creen que el público general no comprende su enfermedad, posiblemente llevando al estigma asociado a la enfermedad bipolar (Estados Unidos 80%; Canadá 82%; Reino Unido 79%; Alemania 53%; España 80%; Italia 44%; Australia 44%; Grecia n/d).


Más información en: http://www.azprensa.com

22 septiembre 2008

Los enfermos bipolares necesitan potenciar su capacidad creativa

Son personas que sufren una oscilación desproporcionada entre manía y depresión.
El psicoterapeuta argentino Eduardo H. Grecco aboga en León por la medicina complementaria.

El trastorno bipolar es lo que antiguamente se conocía como psicosis maníaco depresiva, un problema de salud, cuyo rasgo característico es la oscilación, las subidas y bajadas emocionales, el paso de la euforia a la depresión, de la manía a la inactividad.


«Para intentar la cura de la oscilación desproporcionada entre la manía y la depresión se puede recurrir a las vías habituales, que buscan alcanzar la estabilización de la persona bipolar echando mano a herramientas que trabajan desde el afuera de su alma», como los fármacos, explica el psicoterapeuta Eduardo H. Grecco.

Pero también se puede elegir un camino terapéutico «más creativo y esperanzador, que consiste en despertar los talentos dormidos y convocar las fuerzas autocurativas interiores de quien padece este trastorno, con la convicción de que -tal como decía Hölderlin-: «Allí donde está el peligro está también lo que salva», añade.

Grecco defiende el uso de las medicinas complementarias junto con la medicina tradicional para tratar la bipolaridad, de la que en las últimas décadas se ha descubierto que no es de tipo psicótico, sino que es «un trastorno mental muy relacionado con todos los fenómenos de la creatividad». En este sentido defiende que es también «un modo de pensar y de reaccionar relacionado con el pensamiento lateral y la creatividad»,

El psicoterapeuta argentino afincado en México subraya en declaraciones a Diario de León que

la bipolaridad «se ha convertido en un trastorno desdichado para la sociedad y la medicina lo ha tratado como tal». Pero, «el bipolar puede ser una persona muy creativa y productiva, que tiene una serie de capacidades cuyo desarrollo puede vencer la bipolaridad», añade.

Grecco sostiene que la bipolaridad, contrariamente a lo que mayoritariamente se dice, no es un trastorno genético ni orgánico. «Que tenga, como otros tipos de trastornos o problemas de salud su acción sobre el cuerpo no significa que la causa sea orgánica, genética o producto de la química general. Es un trastorno construido a través de una historia en base a una serie de conflictos emocionales que se van sucediendo a lo largo de la vida de una persona, que por tanto necesita una comprensión psicológica», precisa.

El psicoanálisis ha reflexionado mucho sobre la bipolaridad pero en realidad han sido otro tipo de pensamientos psicológicos los que han desarrollado estrategias de nueva comprensión sobre la bipolaridad.

Eduardo H. Grecco participó en León en una conferencia organizada por la Asociación Leonesa de Esclerosis Múltiple (Aldem) sobre esta enfermedad y bipolaridad, ya que algunos pacientes son diagnosticados con trastorno bipolar tras sufrir uno de los brotes que caracterizan la esclerosis múltiple.

No se sabe por qué, pero hay una relación estrecha entre bipolaridad y esclerosis múltiple. Posiblemente , explica Grecco, «haya una relación muy estrecha del sistema nervioso que controla y regula las emociones, que están alteradas por los neurotransmisores» pero «no se saben los mecanismos que la producen».

En este sentido añade que «la medicina psicosomática participa de la idea de que muchos de los trastornos que tenemos, aún los trastornos orgánicos, tienen una concepción emocional», explica Grecco. Partiendo de este supuesto «la esclerosis puede estar relacionada con factores emocionales», pues se trata de una enfermedad que tiene que ver con una falla del sistema inmunológico.

03 septiembre 2008

Video sobre El Trastorno Bipolar